Destacada

¿Quién soy?

Profesor de Lengua Castellana,

Estudiante de Máster en Neuropsicología y Educación.

Estudiante de Máster en Educación de Español como Lengua extranjera.

Aquí me presento como profesor, el video está en inglés, prontamente versión en español…

Apasionado por el estudio y la enseñanza, con experiencia enseñando en diversos niveles, países y áreas del conocimiento (español, inglés, música y ajedrez, entre otros).

¡Qué tal!
Pues al grano, me gusta viajar, estudiar, aprender y enseñar lenguas. Me presento aquí como profesor y además comparto material útil para profesores y amantes de las neurociencias.

Comienzo compartiendo el podcast Cultura ELE, del cual soy su humilde anfitrión. En este episodio, converso con una colega china sobre algunos de los acentos del español. También recomendamos películas y proponemos desafíos para nuestros seguidores ¡Que lo disfruten!

Valeria, estudiante de Magíster en España, entrevistada en el primer episodio de Cultura ELE

Link: https://drive.google.com/file/d/1OOVP9vRK2V0q-F-iCs9QH-Gt7u6Lp7W5/view?usp=sharing

Neuromitos

“El ajedrez aumenta tu CI/te hace más inteligente”

Por Manuel Ortega

Ajedrez: mucho más que CI

El ajedrez online se ha visto muy afectado por el contexto COVID-19, esto sumado al gran éxito de la serie El Gambito de Dama (Frank, 2020), repercutió en un aumento de entre 30% y el 40%, tanto en nuevos usuarios registrados como en partidas jugadas en plataformas y clubes online durante el 2020 (Rubio, 2020), por lo que su estudio cobra más importancia que nunca. En este contexto, cabe terminar con algunas creencias alrededor de él que se resisten a morir. En el siguiente texto se desmitifica neuromito de que el ajedrez aumenta habilidades cognitivas, particularmente las relacionadas con el Cociente Intelectual (Gordon, 1916), aceptado como un estimador de inteligencia general, a través del análisis de parte de la literatura reciente disponible.

Desde estudios como el realizado por Alfred Binet en 1894 (1894a; 1894b) sobre las capacidades de memoria y la habilidad de cálculo mental en jugadores de ajedrez, pasando por el primer juego de un Gran Maestro (GM) contra una computadora (Kaspárov vs Deep blue) en 1996 y hasta el día de hoy, cuando se cuenta herramientas para medir la actividad cerebral, la tecnología ha hecho que el ajedrez gane cada vez más valor como objeto de estudio, dado el estímulo cognitivo que implica jugarlo. Sin embargo ¿Jugar ajedrez incrementa el CI? El CI de campeones mundiales como Judit Polgar, Garry Kaspárov, Bobby Fischer o Magnus Carlsen está entre los 170 y 190 (Andrew, 2021), mientras que el considerado “inteligencia normal” se da entre los 85-115 (Roid, 2012). Esto, sumado al estereotipo intelectual del jugador de ajedrez en el cine y la literatura y en la última década varios documentales mostrando la genialidad de algunos jugadores (E.g. My Brilliant Brain: make me smart” (Robert, 2007), “Magnus” (Ree, 2016), “Bobby Fischer Against The World” (Garbus, 2011), puede llevar deducciones erróneas sobre la relación entre el juego y CI. En efecto, concluir que el ajedrez necesariamente aumenta el CI, es lo que en retórica se conoce como falacia de la falsa causa (o Cum hoc ergo propter hoc, para los amantes de las letras): se establece una relación de falsa necesidad entre una causa y una consecuencia. Entonces, la duda persiste ¿Jugar ajedrez incrementa el CI?

Bilalic (2007), pone en entredicho la idea de que se debe ser “inteligente” para jugar al ajedrez. Este realizó un estudio con 57 niños, utilizando indicadores de inteligencia (como CI), concluyendo que esta no es factor relevante en la habilidad para jugar ajedrez. En esta línea, el 2016 se realizó un estudio a 4000 escolares ingleses de entre 9/10 años, divididos en dos grupos, uno expuesto a un año de entrenamiento de ajedrez (25-30 h) y uno no expuesto a dicho estímulo. Previa exposición, ambos grupos fueron testeados en las áreas de literatura, ciencias y matemáticas. Un año después, fueron testeados en las mismas áreas, sin existir diferencia significativa en los resultados de ambos grupos (Jerrim et al., 2016). En relación con habilidades como memoria y transfer lejano (concepto referido a la utilización de un conocimiento aprendido en un contexto en otro contexto (Carpintero-Molina, 2002), en un meta-análisis realizado por Sala y Gobet  (2017), se analizó la literatura disponible para relacionar el transfer lejano con actividades como música y ajedrez, comparando habilidades como memoria espacial y matemática en GM, concluyendo que no existe relación el uso de habilidades cognitivas del ajedrez en otros contextos. En otras palabras, la literatura disponible evidencia que no existe relación entre la práctica del ajedrez y el incremento en habilidades cognitivas no relacionadas con mismo juego. Con todo, cabe destacar las bondades del deporte/juego demostradas en otros ámbitos: por ejemplo, existen estudios valoran al ajedrez como un juego de estimulación cognitiva que reduce el riesgo de demencia (E.g. Lillo-Crespo, 2019; Coyle JT, 2003).

Finalmente, conviene destacar sinfín de metáforas a través de las cuales el juego ofrece aprendizajes para la vida y por las que todo jugador de ajedrez pasa alguna vez, por nombrar algunas:

  • Resiliencia frente a la derrota: al no implicar el azar, el ajedrez reduce al mínimo las posibilidades de justificar una derrota más que aceptando a uno mismo como la causa.
  • Pensar que siempre hay una mejor opción: “es increíble como, cuando creo que no hay salida, existe una jugada correcta, que veo luego de haber movido”, me decía un ser querido en clases de ajedrez.

¿Y qué tal del placer estético que el juego proporciona, no relacionado con el CI? En efecto, muchos más textos han sido escritos sobre las bondades del ajedrez que sobre sus mitos; un juego en el que se puede -y debe- ser antiguo y original, práctico y creativo, agresivo y calmado. Ya lo decía Anatoli Karpov:

“El Ajedrez lo es todo: arte, ciencia y deporte”.

Anatoli Karpov

Bibliografía

Aciego, R. G. (2012). The Benefits of Chess for the Intellectual and Social-Emotional Enrichment in Schoolchildren. The Spanish Journal of Psychology,, 15 (02), 551-559. doi:10.5209/rev_sjop.2012.v15.n2.38866

Alfred, B. (1894b). Psychologie des grands calculateurs et joiers d’échecs. Hachette.

Andrew, H. (2021). Do Chess Players Have High IQ? Here Are The Facts. Retrieved from Hercules Chess: https://herculeschess.com/do-chess-players-have-high-iq/

Bilalić, M. M. (2007). Does chess need intelligence? —A study with young chess players. doi:10.1016/j.intell.2006.09.005

Binet, A. &. (1894a). Le développement de la mémoire visuelle chez les enfants. Revue générale des sciences.

Carpintero-Molina, E. (2002, January). El proceso del transfer: Revisión y nuevas perspectivas. .

Frank, S. (Director). (2020). The Queen’s Gambit [Motion Picture].

Garbus, L. (Director). (2011). Bobby Fischer Against The World [Motion Picture].

Gordon, K. S. (1916, Mar 02). The Psychological Methods of Testing Intelligence. The Journal of Philosophy, Psychology and Scientific Methods. doi:10.2307/2012529

H. Robert, S. K. (Director). (2007). My Brilliant Brain: Make Me A Genius [Motion Picture].

J. Jerrim, L. M. (2016, July). Chess in Schools: Evaluation report and executive summary. Retrieved from Education Endowment Foundation: https://files.eric.ed.gov/fulltext/ED581100.pdf

JT, C. (2003, Jun 19). dementia?, Use it or lose it–do effortful mental activities protect against. Retrieved from N Engl J Med. .

Lillo-Crespo, M. F.-R.-G.-F.-S. (2019). Chess Practice as a Protective Factor in Dementia. International journal of environmental research and public health. doi:10.3390/ijerph16122116

Ree, B. (Director). (2016). Magnus [Motion Picture].

Roid, G. H. (2012). The Stanford-Binet Intelligence Scales, Fifth Edition. In D. P. Flanagan & P. L. Harrison (Eds.), Contemporary intellectual assessment: Theories, tests, and issues. Contemporary intellectual assessment: Theories, tests, and issues, 249–268.

Rubio, I. (2020, 06 06). Jaque mate al coronavirus: el imparable crecimiento del ajedrez online durante la pandemia. El País.

Sala G, G. F. (2017, December). Does Far Transfer Exist? Negative Evidence From Chess, Music, and Working Memory Training. doi:10.1177/0963721417712760

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